11 cosas que arruinan tu manicura

Cuando cortas la cutícula o te saltas la correcta limpieza de las herramientas, disminuyes el tiempo de duración de la manicura. ¿Qué más deberías evitar?




Disfrutar de un spa de uñas es bastante placentero. Nada mejor que sentir las manos suaves y las uñas limpias y estéticas. Sin embargo, hay varias cosas que arruinan tu manicura antes, durante y después de realizarla. ¿Quieres evitar este problema?


Pues bien, primeramente debes reconocer cuáles son esos errores que cometes al hacerte este procedimiento. Asimismo, tendrás que empezar a implementar algunos cuidados básicos para conservarlo por más tiempo. ¡Sigue leyendo!


11 hábitos que arruinan tu manicura

Tal y como lo expone un artículo divulgado por la Academia Estadounidense de Dermatología, tener unas uñas bonitas no es cuestión de suerte, sino más bien el resultado de cuidarlas de forma adecuada. Una manicura es la primera opción para embellecerlas; sin embargo, hay cosas que pueden arruinar este tratamiento. Veamos.


1. No limpiar las herramientas

Desinfectar las herramientas de trabajo debe ser una prioridad antes de comenzar la manicura. Este paso podría ahorrarte algunos problemas de salud. Ten presente que los cortaúñas, las limas y demás herramientas son propensas a incubar gérmenes y bacterias transferibles a las uñas.


Los hongos son un perfecto ejemplo de ello. Así las cosas, se recomienda tomar un tobo, verter agua y un chorrito de jabón suave. Allí debes introducir estos elementos para luego frotarlos con un cepillo de cerdas suaves. Por último, los debes secar bien con una toalla limpia.


Su almacenamiento debe ser en un recipiente transpirable y limpio. Una vez llegue la hora de utilizarlos, lo ideal es que los limpies con un poco de algodón con desinfectante o alcohol.

Las herramientas de manicura deben ser esterilizadas antes y después de cada uso.



2. Cortar demasiado las cutículas

Es un error común. Incluso, algunos profesionales suelen cortar la cutícula. El problema es que esto puede acarrear problemas de salud. ¿Por qué? Es una acción que deja sin protección a la base de la uña. En consecuencia, se eleva el riesgo de infección.


Por otro lado, cuando estas crecen, lo hacen con una apariencia escamosa y desordenada que afecta la apariencia de las uñas. ¿Qué puedes hacer? Usa un palito de naranjo para empujar la cutícula hacia atrás; de esta manera, podrás lograr el efecto deseado sin poner en riesgo la zona ungueal.


3. No aplicar una base antes de iniciar

Puede que te resulte innecesaria, pero una capa de base es muy útil para proteger tus uñas naturales. De hecho, es una acción que también prolonga el tiempo útil de tu manicura, ya que la pintura durará hasta una semana más en buen estado.


Debes considerar que las uñas segregan aceites naturales que hacen que el esmalte no se adhiera bien. En este sentido, la capa base mantiene los aceites a la raya, lo que permite que el esmalte en gel no se resquebraje.


4. Aplicar capas gruesas de esmalte

Es cierto, una capa gruesa de esmalte puede dar un color más atractivo. No obstante, la aplicación excesiva de producto disminuye la durabilidad de la manicura. Lo más prudente es pasar máximo 3 capas finas, en lugar de 2 o 3 muy gruesas.


5. Usar hisopos en lugar del pincel

Una de las cosas que arruinan tu manicura es no emplear las herramientas adecuadas para la aplicación de los productos. Los hisopos, por ejemplo, son un comodín para corregir algunos errores con la pintura. Pese a esto, su uso suele ser contraproducente.


Dado que desprenden pelusas de algodón, la manicura se acaba dañando la mayor parte de las veces. En definitiva, siempre es mejor utilizar el pincel.


6. Limar las uñas de un extremo a otro

Puede que te hayas topado con algún experto que lima las uñas de lado a lado con la finalidad de tener una uña lisa. Pero hacerlo de forma incorrecta pasa factura, dado que debilita la parte externa de la uña.


Limar en exceso las uñas conlleva a la aparición de microgrietas que hacen que el esmalte luzca débil y desprolijo. Para evitarlo, lima con movimientos circulares y en una sola dirección.


7. No aplicar brillo por debajo de las uñas

Este paso es infaltable. Aplicar esmalte por debajo de las uñas y alrededor de las mismas evita que la pintura termine descamándose. Ten presente que sueles usar las manos para realizar tareas cotidianas, muchas relacionadas con agua.


Resulta que al fregar los platos o al lavarte el cabello, el agua queda retenida entre la uña y el esmalte, por ello, la pintura termina por levantarse por los bordes. Debido a esto, sellar esas zonas te ayudará a «impermeabilizar» tu manicura para conservarla por más tiempo.


8. Secar las uñas en agua fría

Puede que resulte tentador sumergir las uñas recién pintadas en bol con agua fría, incluso con hielo. Es una técnica que se ha puesto en tendencia, pero que puede perjudicar los resultados deseados, ya que el agua fría, en lugar de secar el esmalte, endurece las uñas.


Esto hace que el esmalte se desprenda. Para secarse, la pintura necesita oxígeno y no agua. Lo idóneo es que dejes secar al aire libre tu manicura o te ayudes con un ventilador.


9. No retirar los residuos de otros esmaltes

Es imposible lucir una manicura perfecta sin antes retirar los residuos de los productos aplicados anteriormente. Cuando quedan restos de otros esmaltes, la pintura nueva queda grumosa, irregular o con burbujas.


Por lo tanto, deberías utilizar un buen removedor de esmalte y hacer un lavado previo. Una buena opción es que retires los productos y dejes pasar al menos un día antes de volver a hacerte la manicura.


10. Morderse las uñas

El hábito de morderse las uñas, aunque es común, no es para nada saludable. En términos médicos, esta condición se conoce como onicofagia. Según un artículo divulgado en Iranian Journal of Medical Sciences, es una conducta asociada a la ansiedad.


Como sea, se trata de una acción que daña la estética de las uñas y que arruina cualquier manicura. Puede ser difícil de controlar, por lo que a veces es necesario buscar ayuda psicológica.

El hábito de morderse las uñas no solo afecta la estética de las manos sino la salud.


11. Usar esmaltes con químicos muy fuertes

Algunos esmaltes o aerosoles especiales para sellar contienen en su fórmula acetona y disolventes que, en detrimento de lo que se busca, harán que el esmalte se resquebraje y se pelé más rápido. En su lugar, aplica aceite para cutículas.


Una manicura perfecta es una buena carta de presentación

Evitar esas cosas que arruinan tu manicura te hará lucir unas manos más estéticas por más tiempo. De paso, esto puede aportarte mayor seguridad, pues muchas personas consideran que esta parte del cuerpo es una carta de presentación.


Ahora bien, aunque es posible hacer una manicura en casa, siempre es mejor dejarlo en manos de expertos. Los resultados serán más bonitos y, por supuesto, el procedimiento se realizará bajo condiciones más seguras.




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